Salmón en Medio Oriente: una tendencia que crece, por Ricardo Baeza Errazuriz

El consumo de salmón en Arabia Saudita está adquiriendo cada vez más relevancia dentro del mercado de pescados y mariscos. Aunque históricamente el consumo de productos del mar ha sido relativamente bajo frente a otros países, existe un espacio importante para crecer. El Ministerio de Medio Ambiente, Agua y Agricultura saudí estima que el consumo de productos del mar podría crecer alrededor de 7,4% anual hasta 2030, impulsado por el aumento de la población y del consumo per cápita. El gobierno busca además elevar el consumo de pescado en el país mediante iniciativas vinculadas a Vision 2030. (MEWA)

Dentro de este escenario, el salmón ocupa una posición particularmente interesante porque es un producto asociado con calidad, nutrición y una alimentación más saludable. El Norwegian Seafood Council señala que Arabia Saudita todavía tiene un consumo de productos del mar relativamente bajo, pero que existe un importante potencial de expansión. Además, el salmón es actualmente el principal producto pesquero noruego exportado hacia Arabia Saudita, y el mercado ha mostrado crecimiento tanto en valor como en volumen durante los últimos años. (Seafood)

Los datos de comercio muestran que la demanda ya tiene una escala considerable. En 2024, Arabia Saudita importó alrededor de 21,7 millones de kilos de salmónidos frescos o refrigerados, por un valor de aproximadamente US$33,9 millones. Una particularidad importante es que una gran parte de este producto llegó desde Omán y Emiratos Árabes Unidos, que funcionan como importantes centros regionales de suministro y distribución. En paralelo, Noruega mantiene una posición muy fuerte en productos específicamente identificados como salmón, especialmente en las categorías congeladas y preparadas. (World Integrated Trade Solution)

El consumo también está relacionado con el desarrollo de nuevos hábitos alimentarios y con la expansión del retail moderno, restaurantes, hoteles y servicios de alimentación. El salmón ahumado, por ejemplo, tiene una presencia particularmente interesante: según el Norwegian Seafood Council, más del 60% de los consumidores saudíes encuestados declara consumirlo al menos una vez al mes. La población joven, el creciente uso de plataformas digitales y el desarrollo del turismo también están creando nuevos espacios para promocionar el salmón como un alimento premium y saludable. (Seafood)

A futuro, Arabia Saudita puede convertirse en un mercado especialmente atractivo para la industria salmonera porque combina crecimiento de la demanda, poder adquisitivo, inversión en acuicultura y una fuerte dependencia de las importaciones. El país está intentando desarrollar su propia producción acuícola y reducir gradualmente la dependencia externa, pero mientras esa capacidad se desarrolla seguirá existiendo espacio para proveedores internacionales. Para productores como los de Chile, esto abre una oportunidad interesante, aunque implica competir con una posición noruega ya consolidada y con proveedores regionales que tienen ventajas logísticas. En otras palabras, Arabia Saudita no es todavía uno de los gigantes mundiales del consumo de salmón, pero podría convertirse en uno de los mercados de crecimiento más interesantes de Medio Oriente. (MEWA)

Comentarios

Entradas populares de este blog

Tipos de Centolla: lo que tienes que saber. Por Ricardo Baeza Errazuriz

¿Qué panorama se ve sobre la pesca sustentable en el 2025? Por Ricardo Baeza Errazuriz

Tesla: el “rockstar” del mundo EV. Por Francisco Baeza Errazuriz